lunes, 9 de julio de 2012

Cuestión de espacio


Una situación que se ha dado en diferentes clubs del baloncesto femenino español en las últimas temporadas ha sido la designación de su pabellón donde jugar sus partidos de casa. Es decir, su feudo habitual de juego, su casa, su cancha, etc. Normalmente aunque que pueda parecer una cuestión sin importancia para muchos clubs lo es por varias razones: Disponibilidad para poder entrenar, aforo, localización y accesibilidad para los aficionados, etc. Sí normalmente en equipos de ACB o equipos sobre todo de fútbol buscan tener un campo con un gran aforo, diferentes clubs de la liga femenina han pasado de jugar en grandes pabellones a hacerlo en otros más pequeños, evidentemente por razones como el ejercer una mayor presión sobre el equipo rival e incluso los árbitros, dar un ambiente más acogedor y no tan gélido como en algunas ocasiones se ha visto, dar incluso la impresión de que existen muchos más aficionados de los que en realidad hay en las gradas, cosa que este es uno de los aspectos más importantes, sobre todo de cara a los medios de comunicación y a los aficionados.



Así se tiene el caso del CB Islas Canarias (La Caja de Canarias) de Las Palmas de Gran Canaria, que pasó en el 1999 de jugar en el Pabellón La Paterna con capacidad para 1.500 espectadores a hacerlo en el Centro Insular de Las Palmas con capacidad para 5.000 espectadores, pero la Liga Femenina no atrae tanto como la ACB salvo en momentos puntuales, porque en finales de la Ronchetti si que se llevaba el Centro Insular, pero en partidos de liga e incluso en los partidos de la FibaCup es difícil conseguir que los aficionados acudan en masa a los partidos, de ahí que en 2006 decidiera regresar al Pabellón de la Paterna para conseguir tener un ambiente más acogedor y que el equipo se sintiera mucho más respaldado.



Otro de los equipos que decidió tomar el mismo camino fue el Mann Filter Zaragoza que desde que comenzó su andadura en la Liga Femenina en la temporada 2000/01 disputó sus partidos en el Pabellón Principe Felipe de Zaragoza con capacidad para 11.000 personas. Pero a pesar de los múltiples intentos porque la gente apoyara al equipo y sobre todo acudiera en masa al pabellón la respuesta era mínima, salvo en ocasiones puntuales como en la Copa de la Reina de 2003. Pero como mucho llegaban a los 2000 espectadores. Así en el año 2007 se trasladaron al Pabellón siglo XXI de la capital maña con capacidad para 3.500 espectadores, mucho más reducido pero más acorde con el volumen de aficionados que de forma habitual siguen al equipo zaragozano. El balance de las últimas temporadas ha sido bueno, permitiendo que el equipo se sintiera mucho más respaldado, algo fundamental sobre todo en partidos de casa.



El CB Ensino de Lugo, tras integrarse en la estructura del Breogán en el periodo de 2001 hasta el 2005 pasó a disputar sus partidos en el Pazo Provincial Dos Deportes con capacidad para 6.000 espectadores. Pabellón que siguió utilizando a pesar de separarse del Breogán y volver a ser el CB Ensino. Pero la realidad seguía siendo la misma, con unos 600 espectadores de media más o menos en un pabellón tan grande no se consigue generar ese ambiente de presión sobre el equipo rival o incluso mostrar una imagen más acogedora al equipo rival.



El Joventut Mariana de Sóller, tras conseguir el ascenso a la Liga Femenina en el año 2008 disputó sus partidos de casa en su primera temporada en la máxima categoría en el Pabellón Palma Arena de Mallorca, a la espera de acondicionar el suyo de Sóller. No era mala idea teniendo en cuenta que siempre se puede atraer a aficionados hacía un equipo de élite en el mundo de la canasta en una ciudad como Mallorca, por otro lado, tras la desaparición del Palma Aqua Mágica que el Sóller jugara sus partidos en el tan conocido como Palma Arena. Pero a pesar del buen rendimiento deportivo del equipo no solo en esa temporada sino en las siguientes, hizo de que la temporada siguiente el Sóller disputara sus partidos en el Municipal Es Puig con capacidad para 600 personas, sobre todo con el objetivo de que el equipo fuera más respaldado en su población y más acorde con el siguiento de la Liga.







Y por último, el equipo más importante de la Liga Femenina, como es el Ciudad Ros Casares Valencia también llevó a cabo un cambio de sede e incluso de población, pasando del pueblo de Godella a la ciudad de Valencia, pasando del Pabellón Municipal de Godella con capacidad para 2.500 personas a las 9.000 de la Fuente de San Luis. A lo largo de los 10 años del Ros Casares en Valencia sí que se han conseguido en determinados momentos atraera a los aficionados en masa, como pueden ser las finales de la Liga Femenina, la Copa de la Reina, partidos de la Euroliga o la Final Four de la Euroliga, pero en los partidos de competición doméstica e incluso en los de la fase de grupos de la Euroliga, se intenta siempre que el equipo se sienta arropado, sobre todo en los últimos años. Dado que no aparentan lo mismo 2000 en un pabellón de 9000 que en uno de 3000. Otro de los aspectos que pueden ser beneficiosos es el jugar en la misma cancha que un club ACB, lo que permite que siempre haya aficionados en interesarse por los partidos de las chicas. Aún así, hace unos meses ya se presentó el proyecto de construcción del Pabellón Nou Moles, con el objetivo de que el Ros Casares tuviera una cancha propia para el primer equipo y las categorías inferiores, pero sobre todo un pabellón más acorde con el volumen de aficionados que presencian sus partidos, dado que el futuro Pabellón de Nou Moles tendrá una capacidad de 3.500 espectadores.




Tanto en el caso de Valencia, como en el caso de otras ciudades antes comentadas, todos los clubs compartían su pabellón con equipos de baloncesto masculino en ACB, lo que podía tener un aspecto positivo en relación a la hora de atraer aficionados al baloncesto, pero también negativo, porque mucho podían decantarse por el equipo ACB.



Por otro lado, hay dos casos en los que los clubs optaron por jugar en un pabellón grande, como son el CB San José de León y el UB Barça.

 
El primero, el CB San José de Léon pasó del Polideportivo San Esteban al Palacio Municipal de Deportes de León con capacidad para 6.000 personas, básicamente con el objetivo de intentar conseguir que el equipo tuviera un mayor respaldo de aficionados, como por ejemplo la organización de la copa del 2006. De ahí que desde el 2006 hasta el 2009 esta fuera su cancha de juego, tras haber estado dos temporadas en el anterior pabellón. Pero a pesar de llegar a la final de la Copa de la Reina en 2008, de jugar dos veces las semifinales de la liga en 2008 y 2009. E incluso haber llegado a jugar competición europea el equipo leonés acuciado por las deudas acabó desapareciendo en junio de 2009.

El segundo caso es el del UB Barça, el club catalán si algún hándicap tuvo a lo largo de su trayectoria fue la falta de patrocinadores y de aficionados. Algo difícil de conseguir en una ciudad con tanta oferta deportiva como es Barcelona. Su primer pabellón de juego era el Guinardó con capacidad para unos 400 espectadores, demasiado pequeño para grandes citas como la final de la Liga Femenina, pero sí más idóneo para jugar los partidos de la competición doméstica. Tras llegar a un acuerdo con el FC Barcelona y poder lucir las mismas equitaciones e incluso poder utilizar las instalaciones del club culé, el UB Barça se se traslada al Palau Blaugrana-2 con capacidad para unos 800 espectadores un poco mayor y sobre todo más apropiado para atraer a los aficionados, al estar al lado del Palau Blaugrana. El cambio vino sobre todo en el 2006 pasando a disputar los partidos en el Palau Blaugrana con capacidad para 8.000 espectadores, pero a pesar de ello, el público en general siguió sin acudir a ver sus partidos, terminando finalmente por desaparecer el club UB Barça acuciado por las deudas.



Estos han sido algunos de los cambios de pabellón que han llevado a cabo algunos equipos.



José María Honrubia.




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